America
Ballenera
Barcaza del obelisco
Bilbao
De Groene Draeck
Francisca
Gjoa
Grua Titan
La Real de Francia
Laukariz
Le Canot Imperial
Maria Antonia
Riva
Robert E. Lee

Le Canot Imperial

Esta lancha fue construida en Amberes, a comienzos de la primavera de 1810. Napoleón 1º habí­a decidido, en esta época, visitar el arsenal y la escuadra de Escaut. Es por ello que para recibirle dignamente y dejar un brillante recuerdo de su visita, el Almirante Decres y el Ministro de Marina Laussat decidieron dar a la entrada del Emperador un esplendor especial acompañándolo de una parada náutica triunfal.
El Emperador, la Emperatriz Maria Luisa y su séquito debí­an llegar a Amberes descendiendo el Escaut y llegar hasta el naví­o Carlomagno, anclado con la escuadra en el Rupel. Esta travesí­a, bastante larga, no podí­a hacerse por medio de embarcaciones de la escuadra, poco confortables, y el Prefecto y el Ministro ordenaron entonces la construcción de una lancha especial.
El tipo escogido, inspirado de un plano de la Arquitectura Navalis Mercatoria de Chapman, fue una especie de semi-galera, derivada de la góndola veneciana.
Los planos de esta lancha fueron dibujados por el Ingeniero Guillemard, sus dimensiones son las siguientes:
Eslora de la roda al codaste........17,21 m
Manga en la maestra.................. 3,35 m
Puntal....................................... 0,97 m

El casco está forrado en tingladillo y terminado por un culo de pollo en la popa, en el medio de una falca fijada sobre la regala, haciendo un vuelo de alrededor de 1 metro sobre la aleta, lo que da una eslora total de 18,30 m.
La construcción fue confiada al maestro carpintero Theau, de Granville; el cual trabajó dí­a y noche durante veintiún dí­as. En lo que fue posible, se entregaron los cintones, que debí­an ser esculpidos, a un artista de Amberes, Van Petersen, encargado igualmente de la ornamentación de la carroza. Aquí­, es preciso remarcar que, en la Historia Anecdótica de Brest, por Louis Delormel, se indica que las esculturas de la Lancha del Emperador serian debidas al formón de un maestro escultor llamado Yves Mollet, nativo de Brest, donde una calle lleva su nombre. Quien tiene razón?. Se pueden conciliar las dos tesis suponiendo que Van Petersen, en el lapso de tiempo tan corto que le fue impuesto, no podí­a desbastar sus esculturas, las cuales debí­an estar terminadas y arregladas con esmero después en Brest por Mollet y sus ayudantes.
El cortejo imperial desembocó en el Rupel el 30 de Abril de 1810, a las cinco de la tarde. En el mástil de la lancha ondeaba un pabellón cuadrado tricolor, llevando una N coronada. El Emperador Napoleón 1º no se sirvió de esta magní­fica embarcación más que una sola vez. Permaneció en Amberes hasta la Restauración, después fue transportada a Brest y entregada al Arsenal.
Hoy en dí­a descansa en el Museo de la Marina de Paris, en cuya gran galerí­a, en su centro, destaca esta magní­fica embarcación, toda blanca, abundantemente adornada de esculturas doradas y cuyos remos semejan las alas de una gran ave marina presta a emprender vuelo: es la Lancha del Emperador.


Texto según
Les Amis du Musée de la Marine


Modelista : Fernando Delicado Beaskoetxea